Este enlace que sigue es la columna diaria de Antonio Burgos en ABC de Sevilla:

http://www.abcdesevilla.es/20090321/-/lince-gana-euros-200903202057.html

Un mileurista, un profesor de primaria, un empleado de banca, un guardia civil, un policía nacional, un militar, un conductor de autobuses o un bombero, no cobran 2.500 euros.  Cobran menos que un lince que gracias a la mano del hombre está en peligro de extinción.

¿Cuánto cobra un periodista? ¿Cuánto cobra usted, señor Burgos, por escribir una columna para ABC que ocupa menos que una página? Apostaría 2.500 euros a que no menos que un lince.

¿Renunciaría a parte de su sueldo a favor de lo que cobran policías nacionales,  bomberos o militares que hacen más que usted? ¿Renunciaria a parte de su dinero para que los propios becarios que trabajan en ABC ganen más que un sueldo que no es ni mileurista?

Hmmm… lo dudo.


El espectáculo Varekai del Circo del Sol vive su última semana en Sevilla. Es la última función de la noche, de la última semana en la que el Grand Chapiteau del Circo del Sol permanecerá bajo el cielo sevillano. Espectadores que van ilusionados a descubrir algo nuevo y artistas, trapecistas, malabaristas y circenses que lo conocen bien y vienen de lejos, en el tiempo. Desde el 20 de Febrero, en Sevilla, se sobrepasan las 2.500 funciones de Varekai. Si hay fallos son debidos al cansancio, pues los pasos están memorizados después de tanta función y paseo por el mundo. Nueva Zelanda, Canadá -el país del que procede el circo-, Estados Unidos o Amberes, ahora España y después, sin escalas, a Moscú. Todo el espectáculo va ajustado al milímetro, pues se van a rebasar los límites de la realidad y hay que estar preparado.

El dominio del aire durante el espectáculo y la crítica fascinante acompañan al Circo del Sol allá donde va, y aunque pocas cosas distinguen a este circo canadiense de los demás, cuán abismales son las diferencias que hay. Las piruetas imposibles son el plato fuerte del espectáculo, la puesta en escena, el color y la música en directo acompañan con majestuosidad a los artistas; y como en todos los circos, siempre hay payasos, que dan la bienvenida al público como acomodadores que pierden a los espectadores por las gradas y acaban como magos de trucos fracasados.

Cuando todo queda oscuro, las miradas se dirigen al escenario. Un bosque de juncos tan altos como el Grand Chapiteau presiden la atmósfera. Reina el silencio mientras van apareciendo las primeras criaturas extraordinarias de ese lugar, Varekai -que en la lengua romaní significa “dondequiera”-. Ataviados todos con vestimentas coloridas, se mueven como animales gráciles, flexibles que como aves suben a lo más alto de los juncos, y como reptiles se arrastran por el suelo. El espectáculo comienza a envolver a la audiencia cuando entre el público aparecen violinistas y gaiteros que al finalizar la ronda por las gradas se instalarán entre los juncos, junto a Isabelle Corradi y Craig Jennings, cantantes de voz profunda, como el bosque, que pondrán la música al espectáculo en cada baile y se dejarán ver junto a los artistas, vestidos como elfos en el bosque de Lothlórien.

Todo el espectáculo gira alrededor del mito de Ícaro, representado de forma inteligible. Un pájaro blanco cae en el bosque y pierde sus alas, ante la sorpresa de sus habitantes, que bailarán alrededor mientras el ave, Ícaro, se mueve en el aire. Cada artista tiene su parte protagonista en la actuación. Aros, cuerdas, trapecios y malabares; niños de no más de 8 años que dan cabriolas imposibles y al que todos esperan, al chico de las muletas azules que con su minusvalía es capaz de moverse grácilmente provocando el asombro de los espectadores.

Danzas en tierra, agua, aire y con fuego, todos los elementos más básicos representados que despiertan el instinto del espectador , y siempre “dondequiera”. Y como payasos con sus gags humorísticos, todos esperan a la chica que salvará a Ícaro de su soledad, una criatura única y exótica, la rana que queda atrapada en los cielos y baja convertida en princesa deleitando a Ícaro con la curvatura de su baile.

Música y bailes estratégicamente dispares y con matices de las múltiples culturas que acoge este Grand Chapiteau. Una muestra excelente de como la danza y las cosas más banales son capaces de unir a los pueblos en un mismo espectáculo. 150 nacionalidades distintas representadas en un mismo circo que tras mes y medio en Sevilla se marcha a otros lugares para mostrar su esencia a otros públicos, la esencia nómada del circo más tradicional, al compás de Varekai, siempre “dondequiera”.

 

** Esta Crónica del Circo del Sol es de un trabajo de clase, de Periodismo Especializado.


Canto aquí el himno de Andalucía con lo que Montserrat Nebrera llamaría “acento andaluz”:
La bandera blanca y verdeee
vuerve traaa sihloo de guerraaaa
a pedii pah y ehperaansaaa
baho er sooo de nuehtra tierraaaa
  
Aandaaaaluuseee, leevaantaaaoo
pedi tierra y libertáaaa
seaaa porandalusía libree
ehpaña y la humaanidáaa
  
Lohandaaluseee quereeemo
vorvé aaa se lo que fuimoooo
hombre de luh que a lohombreeee
armah deee hombree leh dimooo!!
 
Aandaaaaluuseee, leevaantaaaoo
pedi tierra y libertáaaa
seaaa porandalusía libree
ehpaña y la humaanidáaa
Grasiah hermano!!!!
 Quiero dedicárselo a todos aquellos que piensan que los andaluces hablamos mal y que no se dan cuenta que los “fallos” fonéticos que se dan en Andalucía son una nimiedad comparados con los laísmos, leísmos y demás barbaridades que se cometen en otras comunidades autónomas como Madrid y la propia Cataluña.
Se lo dedico pues a todos, menos a Montserrar Nebrera, que a esa no le doy ni la hora.

Despido

24Feb09
       Hoy he visto como una mujer se iba de su trabajo. Su edad ronda los 47 años, pero a su empresa ya no le parece rentable. Tal vez la consideran incapaz de teclear en un ordenador, o no es lo suficientemente bonita como para dar la cara al público. Bastante tienen con su vida las personas como para encima encontrarse a una persona fea. ¿Dónde va a parar?
Estaba sentada enfrente mía. Había recogido todo lo que tenía en su mesa y limpiado todo rastro que quedase en su puesto de trabajo. Las fotos que le han llegado durante stodos sus años de trabajo a su correo personal de la empresa, archivos escondidos y los cajones profundos. Toda su mesa estaba repleta de bolsas, esperaba algo, pero no se qué es.
Deja el material de oficina que seguramente en algún momento le había traído algún dolor de espalda, un ratón que no ha parado de usar desde que entraron los ordenadores en su dinámica de trabajo, y un teléfono. También unas tijeras roídas por el tiempo y un lapicero repleto que quién sabe cuándo volverá a ser tocado. Pero también deja a los compañeros que han estado con ella durante la travesía, que han ido convirtiéndose en amigos que comparten secretos, pues en algunos momentos de desahogo la persona que está más cerca vale igual que tu madre.
Se acercan los compañeros, uno tras otro, a hablar con ella. Está en una esquina de la oficina, alejada del resto, pero la van a echar de menos cuando no esté. Le llegan llamadas de teléfono de la hija de una compañera: “No te preocupes Mari, cuando seas mayor lo entenderás”, dice con entereza.  Sabe que ni ella ni la crisis tienen culpa de nada.
Tal vez se queda por dignidad, o porque es su último día de trabajo y lo mira todo desde la nostalgia que comienza a aflorar. Me mira a mí, que solo llevo un mes en el trabajo. No veo lo que piensa, si me culpa o me consuela con antelación por lo que me voy a encontrar en mi vida dentro de unos años.
La dejo sentada hablando con su compañera de sitio. Yo me bajo a por un café y la veo después, con todas sus bolsas asidas con las manos, fuerte, impasible, frente a la puerta  con su compañera. Era a ella a la que esperaba, a que terminase su trabajo.  También su compañera se queda sola, ahora sólo le queda trabajar e ir a buscar cafés cuando vaya el resto de amigos, alejados de ella en la oficina.
¿Cómo retomar el hilo de toda una vida,que en este caso se ha dedicado a un puesto de trabajo? ¿Cómo odiar a aquellos que tanto tiempo han estado contigo?
No es la única que se ha ido estos días, ni que se va a ir, pero es una persona, y eso ya es bastante.

Queridísimo Señor Decano de la Facultad de Comunicación de Sevilla:

Escribo esta misiva para agradecerle todas las cosas que se han hecho es su facultad para mejorarla de cara a lo que se encontrarán los alumnos. Personalmente, creía que todos los adelantos los hacía usted para ganarse la amistad de los alumnos de cara a las elecciones del próximo año. Pero ¡qué desfachatez por mi parte! ¡Pensar eso de usted!

Quiero comentarle el acierto de estas ideas.

En primer lugar, el acceso a los ordenadores portátiles para los alumnos que comienzan en el primer ciclo. Así los prepara para el uso de las tecnologías. Aunque bueno, esta acción la lleva a cabo la Universidad de Sevilla y no la Facultad, ¿no? Hmmm….

Me encanta, personalmente, el nuevo sistema informático de solicitud de prácticas y de becas Erasmus. Esa que comienza tarde, reparte las plazas tarde, falla más que una escopeta de feria y en las primeras adjudicaciones ¡nos da a todos lo que hemos pedido! Es todo un detalle, de verdad. Lo malo es cuando te lo quitan, pero ¿y el rato de ilusión que nos hace pasar?

Bueno, aparte nos encantan las nuevas puertas de cristal interiores para el vestíbulo de la facultad, que han costado millones de las antiguas pesetas y que sirven para quitar el frío, ¿no? Aunque…bueno, ¿qué más da que estén permanentemente abiertas por el continuo paso de gente y que se cierren cuando pasan las limpiadoras con sus carros? No todo puede ser perfecto, ¿no? La gente se queja por gusto, de verdad…

Con el cierre de una parte del comedor nos encandiló. Así evita que ese espacio lo ocupen ingenieros y trabajadores de la Cartuja, ¡bien hecho! Y aunque también nos complique comer a nosotros, nos sacrificaremos por usted. ¡Esta medida es muy útil! En un principio creímos que el espacio reservado era para los profesores, aunque al final los vemos comer con nosotros los alumnos. Al final descubrimos que son… que son para…

¡Y la reforma de las salas la sala de informática 2.1! Vaya novedad, tardó en terminarse más de dos meses, pero valió la pena. Unos ordenadores potentes, negros, innovadores… lástima que esté la mayor parte del tiempo cerrada… pero… pero… bueno…

Lo mejor de todo para el final. A saber el presupuesto que se ha tenido que gastar su Facultad de Comunicación por nosotros, los alumnos, para comprar esa inmensa cantidad de medios audiovisuales para que nosotros hagamos las prácticas. ¿Qué más da que todas las cámaras de la facultad tengan averías, o que estén inutilizables 3 de las 10 cabinas de Final Cut y casi la mitad de las amplificadoras del laboratorio de fotografía?

Yo sé porqué lo hace. Y por eso confío en usted. Lo hace para que nosotros salgamos sabiéndonos buscar las habichuelas, porque eso es lo que estamos haciendo desde que entramos en primero en esta facultad. Profesores que no conocen las materias de las que hablan, que pasan de los alumnos y de los trabajos que entregan. Técnicos que solo aparecen por sus puestos de trabajo una vez por cada hora, funcionarios que utilizan las horas de trabajo para desayunar en la cafetería durante más de 30 minutos haciendo esperar a los alumnos o para hablar por teléfono sobre una fiesta de cumpleaños en la que un tal David “se lo bebe todo”.

Está claro que es por eso, no quiere eclipsarlos, quiere que todo vaya al mismo ritmo de lentitud e ineficacia, ¿verdad? ¡Pues de puta madre!

Atentamente,

A***

… mejor no poner mi nombre, que en esta Facultad de Comunicación de Sevilla la censura está de moda. (¡Qué ironía!, ¿verdad?)

 


Hace poco me llegó un correo de estos de cadena con un poema sobre el conflicto entre Israel y Palestina. Rezaba así: (incluyo las faltas de ortografía para demostrar el poco respeto del escritor por la lengua española en general y por la poesía en particular):

Nos vimos en Berlín

Ke vueltas da la vida, pero ke haces tú akí
¿es ke ya no te akuerdas? nos vimos en Berlin
Fue una madrugada, de akel invierno hostil
en una mazmorra, a punto de morir
no sabes si llorabas de rabia o de dolor
yo vi caer tus lágrimas entre sangre y sudor

Fue solo ayer, cuando el nazi diparó en tu sien,
solo ayer, el campo de concentración, si fue
solo ayer, tortura y persecución
fue solo ayer, suplicando de rodillas tu perdón.

Ahora kién, kién es el asesino.
Ahora kién, kién mata sin razón.
Ahora kién, utiliza las torturas.
Ahora tú, ¡judío cabrón!

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No comparemos, pequeños humanos, no comparemos el Holocausto con el conflicto de Oriente Medio.

No se puede justificar la masacre de civiles en el territorio palestino, ni tampoco la invasión israelí que traspasa las fronteras que puso la Comunidad Internacional.

Pero aún así tampoco se puede justificar el continuo envío de misiles de Hamas en supuesta defensa propia, pues Israel en un ataque continuo a su población (haya víctimas o no las haya), lo mínimo que puede hacer es enviar todas las fuerzas posibles para parar el ataque, y cuidado porque Israel tiene muchas. ¿Eso no se puede considerar también defensa propia?

Si se quiere pedir cuentas a alguien, que no sea al gobierno israelí, que sea a la Comunidad Internacional, al Consejo de Seguridad de la ONU, y a la potencia hegemónica mundial que más defiende al estado israelí, Estados Unidos, que tuvieron la maravillosa idea de dividir un territorio indivisible.

Ahora una guerra intemporal ha avivado. Ahora, los numerosos padres y todos los niños huérfanos buscarán venganza para los hijos de los padres del otro bando. Se encuentre o no una solución, la guerra no acabará así como así.

¿Es la ONU ahora la que busca la solución? ¡Ja! No me vendas la moto, Eduardo Castro.

 


Sobre la vida

23Ene09

…cuando al limpiar las gafas con tu camiseta quedan más sucias aún.

http://www.instantrimshot.com/


Imaginación

22Dic08

Por desgracia ya he crecido.

He desgarrado de mi ser a la ilusa niña que imaginaba salvar a pueblos enteros de las garras de la oscuridad.  No queda más que el recuerdo en ese espacio de mi habitación donde tantos besos pensé, el lugar donde siempre me salvaba mi héroe sin rostro.

He crecido, mi imaginación mengua. He paladeado demasiada realidad como para verme como protagonista en esta historia. Alienada, como adulta he sido encerrada en una jaula… ahora no dependo de mí misma.

El hechizo se quebró, pero lo peor de todo es, que no consigo vislumbrar el rincón donde la dejé amarrada, cuándo me desprendí de la ilusa niña, de mi imaginación.


…decirle a tu amado/a:

“Entras más en mi boca que mi cepillo de dientes”.